viernes, 25 de marzo de 2011

GRANDEZA HUMILDE.


Es sinuosa la vida;
a veces recta.
Pero, ay, siempre cuesta arriba.
Vale la pena descansar el cuerpo
sobre la tierra labrada,
al frescor de un pino que da sombra.
Y pensar, no tener prisa
por alcanzar aquel desnivel de arriba,
poner a sentir al alma,
no sabemos qué hay más allá.
Gozar y llenarse de ese pasajero bienestar
que te regala un momento esa sombra.
Suele ser corto,
¡pero llénalo!
Tiempo hay poco,
y de estos momentos, ¡menos!.
Era el 22 de Marzo de otro año sin gracia, el 2011. En el BAR DE MI ESQUINA (Café-Bar AROMAS), se produjo uno de esos vuelos sublimes de paso vertiginoso del tiempo que, por unos intensos momentos, te hacen olvidar la "cabroneidad" de esta vida en la que nos dejaron caer sin el menor consentimiento nuestro.
A dos hombres recios, curtidos, pero al fin al cabo humanos, personas, desde sus rincones de los sentimientos, algo encogidos en ese instante, apretados, exprimidos, les subió a sus rostros la sensibilidad que nos hace soportarnos, relacionarnos, amarnos: De sus respectivos lagrimales, brotó una dulce sal en forma de dos, cuatro lágrimas incontenibles. Tenían los gestos faciales constreñidos, quizás pensando que si sus entrañas más sanas no podían contener el líquido de ternura, tal vez sus músculos...
Los demás, casi todos, tenían nublado el mirar, como con un velo acuoso que no llegaba a líquido. (Qué cosas: Yo, llorón por naturaleza, ocupado en captar la imagen con mi cámara, reventándome el pecho, no sentí ese tibio nublazón en mis ojos).
Uno de los hombres aludidos cumplía sus 90 años de una vida rica en vivencias duras, pero que no han podido ni con la inmensa claridad de su pensar, su largar, sus picardías, sus bromas, ni, por supuesto, con su enorme bonhomia. A nuestro gran PACO, el mayor y símbolo de los que frecuentamos el AROMAS y que viene a representar la buena y, sobre todo, agradable, muy agradable relación o corriente muy afectuosa que puede crearse entre mujeres y hombres que paramos en el lugar, cada uno por lo que sea: un respiro sobre el estrés, un recreo de una vida que no para de aguijonear a un ser (el mismo PACO), y no puede con él... ¡ni podrá! -quizás le pare la víscera motor, pero jamás quebrar su ánimo-; un descanso de una pesada y aburrida cotidianidad, y buscando el contagio de algo de vitalidad esperanzada... no sé, mil cosas. Quizás todo reducido a salir de tu "obligado" vivir y meterte en otro vivir ¡elegido!".
El otro hombre, el encargado de entregarle la placa-regalo conmemorativa de sus 90 tacos de nada, que sus amigos del bar AROMAS le obsequiábamos como recuerdo, también curtidito, con sus 50 y no me importa cuántos más, no pudo decirle a PACO nada en voz alta, en plan "discursito", sólo pudo agacharse, decirle algo por lo bajo cerca del oído, alzarse rápido y volver a su sitio (llegó a él sin haberse secado del todo sus sentires líquidos. ¡Ay, Lancelot , ¿encontraremos El Grial?).
El grande y amigo PACO, tal como corresponde a su carácter, después de tragar la emoción y soltarnos: "Estic plorant, xe, collons" , ya nos emplazó a todos para el próximo año celebrar sus 91 años.
Ojalá, PACO, nos llenes a todos con tu sola presencia de aquí a un año y no falte ninguno de los emocionados que contigo hemos estado este año (y, ojo, todos los demás que, lógicamente en un día laboral, por trabajo o asuntos familiares, no pudieron acudir... ¡pero yo notaba como si también estuvieran!
Amigo PACO, que con tantos años que me llevas, creo que voy cascándome más aprisa que tú, quisiera el año que viene, cuando cumplas tus 91 volver a cantarte el "cumpleaños feliz" y, también, poder volver a hacerte las fotos de rigor. "Es dir, collons, que al meins en un any no pos diñarla, xe, Y s'acabat".
DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano

martes, 1 de marzo de 2011

ALMA HIPOTENSA.


Fotografía de Febrero de 2000.
Es un esfuerzo grande, sí.
Pero uno consigue apartar la cobija.
Se siente frio.
"¿Dónde estarán las putas zapatillas?"
El helor cala por los pies;
lo primero que alcanza es el corazón,
la caja del sentir (¿sufrir, gozar?).
¡Qué frio está todo!
¡Qué frio tengo!
Al abrir las contraventanas,
entra claridad,
mas no visión.
Es poderoso el frio de afuera,
los cristales están teñidos
de una lámina opaca de vaho.
La palma de la mano
arde con fuego de hielo,
al fabricar visión,
pasándola por el cristal, ya llorando alguna gota.
Bello, triste y melancólico
el paisaje que aparece.
Las casas del valle,
allá abajo,
en valle todo,
el mundo,
casi cubierto
por una niebla de ralas guedejas algodonosas.
(Ésta es una de las tantas
trampas de la vida:
bellísima visión,
paisaje hermoso...
Pero oculta las casas,
la vida, los sufrires,
quizás alguna sorpresiva alegría.
Todo bajo la niebla húmeda)
Un sol tímido
lanza su luz por el fondo,
luz que se adivina acompañada de su calor.
Aquella cumbre y su falda,
lejanas,
ya están impregnadas de esa luz.
Uno ha venido a levantar
el atasco de su niebla interior...
¿Y si salgo,
voy allá abajo,
y se me cuela más?
Quizás más tarde
la niebla se esconderá,
para la jornada.
Ya, sí, lo sabe,
de nuevo mañana
el valle abrazará,
de nuevo su vida ocultará...
Y uno,
ya lleno de frio,
piensa que no sabe
qué hace aquí,
a qué ha venido...
Huyendo, ¿de qué?
Buscando... ¿qué?
Con libros, ¿más?
Con folios; no puede escribir.
Sólo sabe que esa niebla del valle,
cuando levante,
por la baja rendija de la puerta,
se colará en su habitación;
lo que no sabe es si todavía
admitirá más niebla su alma.
Se acuesta de nuevo,
se cubre hasta la cabeza.
Se arruga,
posición fetal,
como que quiere esconderse.
Maldita sea,
no sabe en qué momento
de niebla se llenó;
no ve cómo vaciarla,
no encuentra el camino
hacia la falda de ese monte,
ya con tibieza de sol.
No sabe; perdido.
¡No sabe nada!
Quiere sólo dormir más,
irse del momento.
¿Hasta dentro de un rato?
¿Hasta mañana?
¿Hasta lo eterno?
Cuando un niño se pierde, llora.
Pero uno ya no es un niño.
Ya ni siquiera consigue llorar.
DESVENCIJADO.
Luis Ramírez de Arellano.

sábado, 19 de febrero de 2011

ALGO DE RELAJO; ALGUNA SONRISA.


Fotografía de Noviembre de 2001.
Estos dos pajaritos, mis dos nietos mayores, al día de hoy -el que sea del año 2011- ya están en posición, edad y, lo peor, oportunidad de hacerme bisabuelo.
Yo soy como soy y nadie pretenda cambiarme -además no me dejaría-, es decir, primero: Nietazos: que valga la pena "la causa" por la que, los primeros de todos, metéis a vuestros "papis" en un follón de verdad complicado. Segundo: que si os pasa y en lugar de ser el resultado de algo glorioso, es la gran metida de pata -o infame metida de lo que sea- antes que cualquier otra cosa, me confirmaría que jamás me habéis hecho caso: Recordad. Os dije, he dicho varias veces, que vuestros ligues medianamente, o enteramente, serios, de los que os ponen el corazón como un majareta perdido, me los debíais presentar inmediatamente a mí; yo, queráis o no -o quiera quien sea, aunque despotriquen, soy el mejor ojeador del buen género femenino del grupo familiar -además el más viejo, y eso es un grado y también una garantía de mayor sapiencia y ciencia que la vuestra, la que todavía apunta y despunta-. Tiradle a fondo con los calentones, es la mayor riqueza de vuestra edad y próximos años venideros -dos o tres nada más, no vayáis a creer; es que en seguida, no sé cómo todavía, fijaros, se complica cosa mala esto del vivir-.
O sea que quietecito y en su sitio el "mando de la vida". (Madre de Dios, menos mal que apenas me leen vuestros padres, me "podrían desheredar". Da igual, mejores consejos que los míos no os los van a dar ellos. ¡Ah, y cuidado con los dolores que doblan el cuerpo!)
El abuelo José Luis siempre a vuestro servicio... Si se os echa encima alguna demasiado mayor, yo siempre estaré dispuesto al quite, no lo olvidéis.
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María, unos de los embellecedores del BAR DE MI ESQUINA, la réplica en "esencia" de la bella Barbra Streisand, no me deja que le haga fotos. Una pena. Porque si ahora, que le da por ir con suéters de cuello cisne, desahogado su cuello en verano debe ser una gloria el sacarle un buen daguerrotipo. En fin, a mi edad y tantas cosas que me perdido, una más no importa. María, seguiré mirándote al menos. Eso no me lo puedes prohibir.
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Hoy me he censurado el tema de la política. He comido bastante bien y los chupitos me están sentando de maravilla, y resulta bastante estomagante, repulsivo y de náusea abrir la prensa, escuchar la radio o conectar con el telediario y, sin fallar, lo primero, en el medio que sea, es escuchar como un politicastro insulta a otro y ese otro le contesta "¡pues tu papá más!" o "pues mi papá vendrá con un cañón y..." ¡¡Ay, qué pena tan grande, Dios!! ¡Pero qué cojones te ha hecho a TI España, "la reserva espiritual de Europa" según los papás, digo -sin acento- los papas" (Sólo -ésta sí con acento, porque a mí me da la gana- nos faltaba nuestra RAE enmerdando el cotarro de la ortografía).
Yo creo que estas gentes no se han enterado todavía que pueden licenciar a un ingeniero de "puertos, canales, acequias y caminos forestales" que va y luego ni sabe hablar ni leer ni comprender, en su caso, lo que lee. O sea (como terminaba Umbral ).
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Permitidme este desmadre de hoy. Esto es lo que algunos llaman "escribir para divertirse". Novelas, ensayos o temas controvertidos con los que te dé por abordar, para mí, digan lo que digan los grandes, los que entrevistan, los que viven de esto, algo, poco o mucho, te hace sufrir un pelín en tanto piensas y sueltas los dedos. En fin.
DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano

miércoles, 16 de febrero de 2011

SIGO VIVIENDO, VIENDO, SINTIENDO...

Fotografía de Abril de 20o3

Tiene el gesto y el estar de sonriente y apacible nena, y se llama Lorena. Diría que hasta atesora alguna excesiva carga de una inocencia de la que, sin embargo, se debería defender. Es de una tez de blanco muy puro su rostro. Cabellos, en corta melena lisa, que quizás un día quisieron ser rubios y quedaron con un bello brillo de castaño nada oscuro. Nariz de perfil antiguo, con curva ¿algo judía? No sé. En cualquier caso, bien dibujada, queriendo conjuntar con la dulzura del todo el rostro que la alberga. A pesar de todo el recorrido de mi mirona mirada, todo acaba centrado en unos ojos de, sin más, correcto dibujo, pero sin apenas parpadeo y sobre todo de un azul de luz blanca mediterránea, clarísimos, un azul apacible que en nada te inquieta sino que te envuelve, tal que quisiera protegerte, envolviéndote; relejarte acunándote. Es un azul tan cariñoso que, en ocasiones, te das cuenta de estar mirándola aunque no te hable. También es azucarado su hablar sin la fuerte miel de algunos sonidos caribeños.

Tiene problemas, Lorena. No los sé todos (tampoco los diría). Tanto físicos como anímicos. De alguno me he enterado porque ella habla con esa inocencia que he citado que de ella se debe defender. Creo que busca, como tantos de nosotros, un escape diario, un sentirse acogida sin tensiones. Es mujer, que no ninguna niña. (Creo que no es colgar medallas al pequeño grupo -seremos ¿tres, dos, cuatro?- que con ella hablamos). Es el caso que con su Cocacola y sus, tal vez, dos cigarrillos consumidos en compañía del fumador del grupo en la calle (ya saben, la ley antifumeteo), quiero yo ver, sentir o presentir que Lorena se va con un rinconcito más alegre en ella para el resto de su jornada.

Lorena, te diría, te digo, cuídate mucho. Sobre tus problemas, leyes y galenos te darán recetas. De tu dulce e inocente andar y hablar, ¡cuídate! El mundo que te rodea se ha llenado de malnacidos, te pueden hacer daño. Te diría, ¡estudia un poco de "distanciamiento", "antipatía" de "empatía hacia aquél a quien vas a hablar, conocerlo antes de abrirte"!, o no hables, o habla sin decir.

No queremos perder un bello y tranquilizante embellecedor del BAR DE MI ESQUINA.

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Quería hoy añadir aquí mi primera visita al flamante nuevo ambulatorio de la Sanidad Valenciana pero...

Proyecto, si no me equivoco, aprobado hace diez años, ha abierto sus puertas hace dos semanas. La experiencia, aparte de hundirme la moral me ha llenado de un enojo tan contundente que he necesitado, una vez he conseguido salir de allí, de dos chupitos de orujo. ¡Diez años para ofrecer a los pacientes esta mierda! En instalaciones, en confortabilidad, en la atención (ojo, no por dejadez de enfermeros y médicos, ¡sino PORQUE NO PUEDEN!)

Se me ha ido la dulzura de antes de las teclas, rememorando a Lorena. ¡Cagondiez! ¡DIEZ años para dar una MIERDA a la ciudadanía y en un par de años "crear y construir más y más 'eventos'" para enseñar al turista... Y lo peor, buenas gentes: hay tanto donde elegir ¡que los votarán otra vez!

Tanto en televisión, en política y en algunas otras cosas, qué le vamos a hacer, tenemos lo que nos merecemos.

DESVENCIJADO - Luis Ramírez de Arellano.

martes, 8 de febrero de 2011

PENSAR ENREDADO, INCONEXO...


Fotografía de Septiembre de 2002
El matojo del sotomonte
no es aquella zarza del tal Moisés.
No se inflama,
no revienta en explosión
de llamas y luz...
Y yo, sigo sin ver claro...
En ocasiones aisladas, aunque con cierta frecuencia, aparece por el "bar de mi esquina", un agente de la autoridad local. Nunca de uniforme.
Teniendo en cuenta mis años, o sea, la época en que creció y se desarrolló mi infancia y mi adolescencia, tuve un tiempo en que costaba admitir que estos tipos fuesen hombres "normales" (no se debe olvidar que de pasar de, siempre, correr delante de ellos, a tomarte un café codo con codo con uno de los actuales, sin que se te vaya nada "patabajo", sino todo lo contrario, con amabilidad, buen estar, simpatía, etecé, significa para los de mi edad un trecho que tuvo tiempos, afortunadamente pasados, en que no se podía soñar en acercar, llegar o cruzar.
Encima, este hombre -vamos a llamarle "A", por aquello del anonimato a que obliga su función pública-, tiene una jeta de buen hombre, de "pacifista", de hombre que "va solicitando" que le pidan favores que, primero, uno, si no se lo dicen, jamás se imagina su trabajo, y muchísimo menos, vamos, ni en el peor de los sueños, lo puede uno imaginar con la porra en alto a punto de descargarla sobre la cabezota de cualquier manifestante... Cómo diría yo, xe... sin más, tiene tal pinta de buenazo que no se le puede adivinar embroncado o cabreado ni con nadie ni con multitudes varias.
Otro buen "decorado" para "el bar de mi esquina".
¿Cómo, a veces me pregunto, puede hoy en día caerme tan repajoleramente mal, ese tipo que fue presidente de nuestra maltratada España que va y se llama Josémari "Aznar"?
En sus inicios, pues bien, yo -siempre hablo por mí, exclusivamente- hasta lo veía bien y con buenas decisiones... ¡Ay, Dios, la cagamos!
Sus últimos años de mandato ya fue mudando la piel, pero, ah, nada más dimitir -no nos engañemos, algo de listillo tiene, se vio venir el cotarro que lo amenazaba- se dio a lo más fácil de cualquier función pública o civil o privada: la crítica, cuanto más ácida mejor y con el mejor atuendo de representación, pose y puesta en escena. Soberbia, engolamiento, sentencias ex-cátedra, salvador de patrias -menuda experiencia para España-, con una presencia estética algo asquerosilla, con esos parlamentos sin movimientos de labios ni de ojos ni de comisuras (¡¡Cuidado, gente que me escucha, que YO soy el que soy!!) Por carecer, el hombrecito, ni se ha buscado un asesor de imagen. Veamos, el hombre, qué le vamos a hacer, como muchos españoles "antiguos" es bajito -de aquí, la mala leche de España: que el gentío es bajito; ya saben el dicho: la mala leche no nos deja crecer-. El tal asesor de imagen bien le podría aconsejar que se olvide un poco de sus pequeños abdominales y cuide o cambie de peluquero. Su cabeza, su peinado..., xe, es que da un poco de asquito, repelús, no sé. Que se busque acompañantes o guardaespalditas de su estatura; las cámaras tienen que cazarlo desde lo alto, en medio de gigantes y él estirando el cuello.
Que alguien le diga que, normalmente, al hablar, se mueven algo, un poquito aunque sea, los labios y que éstos también sirven para sonreír; no se sonríe sólo achinando los ojos... pero, pero, por Dios, que le digan que no llene los estadios o polideportivos de sus atronadoras tonterías, memeces y ofertas para salvar España "¡si lo nocesita!", y por encima de todo, ¡COJONES, QUE NO CRITIQUE NI POLÍTICAS NI EVOLUCIONES DE SU PAÍS, QUE SE SUPONE QUE QUIERE, SE SUPONE DADO QUE QUISO GOBERNARLO! ¿No tiene ya bastante con sus conferencias y el último cargo que le han dado en un consejo de una de las empresas grandes ladronas de España -Endesa, Gas, Iberdrola, tanto da; otra se la han dado a "el otro", ¡hay que joderse!- ¿Por qué el rey -con minúscula según los desvaríos de nuestra RAE-, nuestro Juan Carlos no le dice alguna vez: "A ver, Josémari, ¿por qué no te callas?".
Algún otro día, también se presenta en "el bar de mi esquina" otro agente de la autoridad (Se le conoce por un sobrenombre -apodo- que yo, claro, no voy a decir. La misma razón me guía que para "A") Tampoco lo he visto nunca uniformado. Me dicen que es "una bellísima persona". Pero... Qué quieren que les diga. Acepto que se puede ser "una bellísima persona" con una cara de bruto impresionante y de piel no cetrina sino oscura, agitanada y el gesto labial coronado por negrísimo bigote. No suele tomarse un café, sino algún lingotazo. Su hablar es duro, como de tratar de contínuo con gente del lumpen o desheredada (según sus sentimientos, escojan el adjetivo). Fuerte tono de voz, también... No recuerdo su nombre -lo veo poco-; sí su apodo, que me lo voy a callar, claro.
Lo que son las impresiones que calan en las gentes de otros a quiénes no has tratado mucho: Delante de éste, él amenazándome con la porra y yo en el suelo, antes de recibir el porrazo, sólo de verle el gesto o, a lo simple, su cara, ya me he desvanecido, con brecha y todo en mi coco.
¿Se me puede explicar de qué se ríe el Sr. Rodríguez -sí, coño, el Zapatero-? Yo no le he oído nunca ningún chascarrillo. Sin embargo, el tio se monda, de oreja a oreja, cuando habla del paro, de que te va a joder un poco más con el IVA, de que las futuras pensiones -por ejemplo de mis hijos- serán una pura -o puta- mierda como no espabilen con planes privados y enciendan una vela diaria para que los timen o -mejor, según pasa en esta España- los roben, los dejen en bolas.
Este hombre, para mí, no es que necesite un asesor de imagen, que también, sino un asesor de TODO. Sobre todo alguien que le diga que, tal vez, el dicho de "una retirada a tiempo es una victoria", si reza mucho a su enemiga MARIESPE, que debe haber hecho algún favor a los cielos (sí, también según la RAE, con minúscula), para seguir tiesa por Madrid y dando guerra, quizás, quién sabe, si se retira, puede que salve la cara de algún buen guantazo de algún padre desesperado, hambriento y con prole llorando todo el día. ¡Hombre, váyase usted a la mierda! (Siento no tener la esmerada educación de "aznarín" con aquello de "váyase, Sr. González". ¿A que se puso pesadito el "caballerete", tal como lo calificó Fidel Castro?
Por el "bar de mi esquina", también circulan dos caballeros (sus edades y modales merecen este apelativo) de, digamos, avanzada edad. El que más jodidillo está, "sólo" cuenta 84 tacos de nada. Se apoya en bastón para andar y está delgado como si lo hubieran chupado -sangre y de todo-. Aun así, su gesto es sonriente, amable y, sobre todo educado. No lo puedo remediar, pero a mí me parece que su rato en el "bar de mi esquina" es un gran premio de recreo que él mismo se asigna (¿Su nombre? No importa, le llamaremos "I") A "I" lo que más le gusta es el cafetito y fumar, fumar y más fumar. Un día le pregunté. Me dijo: "Ah, sí; hace mucho tiempo que me han prohibido fumar. Llevo el bastón por el intenso dolor que de vez en cuando me da en la pantorrilla", ("claudicación intermitente" o falta de riego sanguíneo por la dureza que la nicotina y demás componentes del tabaco le han llenado los rios y riachuelos por los que su sangre circula. Lo padeció mi bien recordado padre, y él sabe que puede llegar a la gravedad de tener que ir cortándole dedos, pie, piernas... Me callé. Simplemente lo entendí, tal como él dice, "ni esto, ni aquello ni lo otro, bah...") No molesta. Es un hombre educado. Y yo creo que éste su recreo diario, algo lo anima a seguir viviendo cuando tan cerca imagina su marcha.
Hace pareja con otro hombre, también mayor, del que no sé su edad pero sí su adustez (no sé cómo se sientan juntos). De este último sé algo de su pasado: Cargo de bastante importancia en una entidad financiera, pero éste señor no se salvó del contagio. Mantiene su estiramiento y trato de disimulada pero cierta distancia. En la banca pasa esto: Llegado a cierta altura hay quien se contagía (no se crean, no más de soberbía e imbecilidad, nada bueno) y hay quien sale indemne. No obstante, se puede tratar con él, hasta con buen tono y educación.
Hoy, ambos, tienen su problema con la ley "antifumeteo" que se ha sacado de la manga nuestro muy europeo gobierno. Uno, el primero, con sus cigarrillos, se abriga lo que puede y sale a la calle a fumar: el otro, el "elevado" era de puro. Apestaba la pequeñez del habitáculo del "bar de mi esquina". Según el sol valenciano, ahora, a veces, o lo veo aunque sentado manteniendo su tiesura, fumando afuera. Si no, no sé qué hace con los puros (y que nadie piense cosas raras).
Me caía bien Artur Mas, y la generalidad de los políticos catalanes. Atención, sólo "la generalidad", porque, como en todas partes, hay cada imbécil que tira de espaldas (bien es cierto que han ido desapareciendo).
Su fácil verborrea, hasta elegante. La continuidad de su parlamento, sin dudas, sin miles de repeticiones, puntos y respiros para pensar lo siguiente a decir. Su claridad al exponer sus ideas... En fin, me caía bien.
Últimamente, para mí, ha perdido. Veamos: Hasta que no "ocurra algo", Cataluña es España y forma parte del estado español cuya lengua oficial es el español. Y yo admiraré siempre a todo catalán que "dentro de su ámbito y audiencia" cultive y cuide su lengua. Lo que no soporto, es que un político catalán de su envergadura, si ve que delante de él tiene micrófonos para llegar a TODA España, tengamos que leer sus respuestas en traducción simultánea de "letreritos" en la pantalla. No, Sr. Mas; si usted habla para toda España, hágalo en español. Seguro que todo el mundo lo entiende mejor y seguirán aplaudiéndolo. ¿Que no? Vale. La cagan los medios de comunicación y usted se comporta como un perfecto maleducado. (¿Vd. o los suyos no se esfuerzan cuando un "guiri" les pregunta por alguna dirección o monumento en contestarle en su idioma? Ese pájado que le pregunta no se ha esforzado lo más mínimo, para visitar España, en aprender el español. Y usted se esfuerza en darle señas en "SU" idioma, no en catalán ni español.
Es algo muy absurdo y que, como tantas cosas, no entiendo.
Cansado he quedado, vive Dios. Mas no sé si de pensar o escribir -bueno, teclear. Escribir siempre será dedos apretando plumín o pluma y grafiar sobre blanco folio-.
Qué estúpidez de despedida, ¿no, señores?
DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano

domingo, 23 de enero de 2011

PENSAR MOJÁNDOSE (2)


Fotografía de Abril de 2003
“EL CASO” JOSÉ COUSO.

Desde que saltó a los medios, primero con una actualidad rabiosa y, poco a poco, atenuada aunque con una ira soterrada, aún sigue hoy muy vivo este tema, esta desgraciada tragedia que ha venido ocupando mis rincones cerebrales del pensar y analizar. Hace un tiempo que llegué a una conclusión –muy mía y muy particular, claro. Jamás pretenderé sentar cátedra-.

Necesario antes de comenzar: Mis tremendos admiración y respeto por los corresponsales de guerra, fotógrafos y de crónica escrita, que metiéndose y arrastrándose bajo fuegos cruzados, balas trazadoras, silbidos y rugidos acojonantes de misiles tierra-tierra, jugándose desde las cámaras hasta la vida bajo las bombas de racimo, con el miedo disfrazado de una sensación de plenitud en el estómago de tanta saliva tragada hasta que su boca se queda como un secarral o no tragan más que eso, miedo. Y todo por darnos a los de los sofás sin guerras los sucesos sangrientos y mugrientos de uno de los jinetes del Apocalipsis, La Guerra, cumplida noticia visual y narrada de lo más reciente de los sucesos, siempre de lamentable asquerosidad, que los humanos vamos sembrando por los mundos más pobres, más subdesarrollados o más ricos en su subsuelo pero explotados y reventados por despreciables tiranos dictadores.

Dicho todo lo anterior, aparte de agradecer a los Jon Sistiaga (lo siento, no tengo traductor del senado y no sé si está bien escrito), Almudena Ariza y un largo etcétera que no le da la gana en estos momentos a mi memoria de traducirme el nombre, sus crónicas y trabajos emitidos en los telediarios con el telón de fondo de fuego, bombas, destrucción y más de una vez, en medio de ellos, también terribles catástrofes naturales, claro, y, por supuesto, mi rendido homenaje, a todos los cientos de fallecidos cumpliendo con este trabajo. (No me olvido, de la historia pasada en estos menesteres del actual Académico de la Lengua Española y escritor de éxito, Arturo Pérez Reverte , cuyas dolorosas vivencias de aquella época las volcó en la novela que más me gusta de él: El pintor de batallas. En literatura me encanta ver o a lo claro o entre líneas las vísceras del escritor).

Y comenzando a diseccionar, en este asunto, para mí lo primero es enumerar y presentar a los intervinientes, tres: La propia guerra, que no sé si definirlo como actuante abstracto pues sus efectos son sangrientas realidades; la dotación de soldados americanos encerrados en una de esas poderosas latas que llaman tanques –ratoneras llenas de munición explosiva, con irrespirable atmósfera- enormes trastos destructores pero manejados por personas, humanos; y por último, que no ni mucho menos, de menor importancia, los reporteros “armados” con sus pacíficas y curiosonas cámaras y apostados en un alto balcón de no sé qué piso de un edificio-hotel que, según parece, por ambas partes que se están matando, se sabe que allí no hay más que periodistas -¿pero los escalofríos del sudor del miedo los hace fiarse de esto?-

Hay que meterse en la piel del/los tripulantes del tanque americano, exudando pavoroso miedo más que por el calor, por su habitáculo y situación: en un, digamos, descampado donde están convertidos en blanco perfecto para el enemigo o cualquier fanático suicida del otro fundamentalista bando. En el punto de mira del que maneja el tubo que vomita muerte no aparece más que algún o algunos brillos en aquel balcón a uno o más kilómetros. Sabe que es el edificio de los periodistas, pero también, más que saber lo siente, que los más desprotegidos son ellos mismos, que todavía ni se han atrevido a pensar bien en qué país están, por qué están allí y si lo están de forma justificada y “justiciera” o son unos “mandaos” de... dejémoslo estar; ésa es otra historia. Y no más que ve brillar o espejuelos u objetivos de cámaras o ¡¡¿qué?!! ¿Quién le asegura que no corre peligro porque aquellos destellos son de periodistas y no de algún infiltrado? (El enemigo, precisamente, no tiene fama de ser “muy decente”) El artillero se desgañita transmitiendo situación, dudoso objetivo y pidiendo órdenes…¡¿qué hace, dispara…?! No se pueden distinguir aquellos brillos qué los produce y ellos siguen siendo un blanco perfecto.

Los periodistas –con su formación occidental- han desayunado con la tranquilidad de pensar que están alojados en un, “muy entrecomillas: edificio indultado” (¿indulta a alguien o algo La Guerra?). Ahora están, encogidos los ánimos, medio tumbados por los suelos, filmando una atroz realidad en la que, se quiera o no, ellos están metidos. Pero la vocación de estas gentes o los ciega o los hace auténticos héroes (gracias a ellos, yo, después de comer, en los telediarios, si consigo no hacer mala digestión, veré y oiré, prácticamente en directo –y con mucha vergüenza de pertenecer a esta raza llamada humana- las animaladas y atrocidades de las que somos capaces).

Comienza a actuar ese ente metafísico o abstracto que es el personaje de La Guerra: El superior al artillero del tanque, aunque no esté en ese antro angustioso del interior del tanque, también suda miedo, por sus hombres, por cuidar a estos soldados puestos bajo su mando y, lo peor, por la decisión que debe tomar y que aquel artillero no deja de demandarle. El denso sudor del miedo lo impregna todo. Lo peor, no saber cuál es el peligro, ¿Qué es lo que produce esos brillos que desde el tanque le transmiten? Pueden ser lanzaderas hasta de misiles tierra-tierra. Puede ser un cañón, aunque de pequeño calibre, de buen alcance, puede ser, puede ser… Lo único que percibe como auténticamente existente es la angustia de sus soldados en demanda de su decisión… ¡¡Suéltalo, dispara!!

Se armó. Muere un periodista gráfico, nuestro José Couso.
Esta magnífica gente, esta raza de periodistas de guerra crecen y se hacen con el dominio en sus voluntades del germen de la “vocación” (tan imprescindible en otras profesiones y que tan poco se encuentra –sacerdocio, medicina, maestros…-). Quiero decir, a toda esta tropa, que puede llegar a morir impactada por un balazo que primero ha entrado por el objetivo de su cámara, nadie los obliga a meterse en esos infiernos, toman estas admirables decisiones con total libertad y me da lo mismo que sea por motivos aventureros o auténtica vocación de servir informando desde los adentros del helado fuego de la muerte, sangre humana y destrucción. Lo han elegido con total libertad y, se supone, valorando y calculando dificultades y riesgos…, ojo, hasta riesgo de muerte.
Los soldados americanos –casi siempre gente de color o hispanos, se podrá entender lo que quiero decir al señalar esto-, quizás encontraron una salida para sus vidas, con un decente vivir para los suyos, que firmar por el ejército por equis años. Mas no creo que imaginaran que en un futuro, cercano o lejano, pensaran verse envueltos como en una sauna satánica en la que perderían un kilo de peso, o más, en cada misión. Y, por supuesto, espero que todos comprendan la imposibilidad de comparar, en esta situación, la claridad de razonar de unos y otros.
Nada se me ocurre sobre La Guerra. Se desata al capricho de los poderes, imperios, guarros dineros, intereses de mercados… Luego, viene ocurriendo, se desmanda y cuesta miles de muertos ponerle el bozal y amarrarla de nuevo.

Y termino con la conclusión a la que quería llegar: Yo al menos no veo “asesinato” por ningún sitio. Todo lo más uno de tantos tristísimos efectos colaterales –o no tanto- de la guerra; de la decisión totalmente vocacional de un ser de meterse en un lugar en el que sabía de sobra que iba a vivir y dormir constantemente envuelto en la muerte y respirándola. Y no sólo es lo que pienso sino que tampoco entiendo, con los otros cientos de muertos de esta profesión, de toda nacionalidad, como ha habido, que no se hayan formado comisiones buscando al culpable. Gente amiga, los culpables todos sabemos quienes fueron, pero esos, unos están en sus ranchos entrenando en la rapidez de sacar y disparar y los otros, el que más y el que menos, estirando figura y forrándose con conferencias y consejos de administración diversos.

(Me viene a la mente un político nuestro, admirado por mí por su humanidad honradísima –otra cosa son las discrepancias de ideas que pudiera tener con él-, que, por ejemplo, nada más se retiró de los sillones del congreso volvió a su cátedra de instituto hasta su jubilación y, muy importante, apenas se lo ha oído ni opinar ni armar controversias. Encima, si la memoria no me falla, este hombre, Julio Anguita también perdió un hijo corresponsal gráfico de guerra. Sólo se le escuchó decir, más o menos -y siempre culpando a mi memoria-: Ha muerto ejerciendo la vocación que amaba; su muerte, él la eligió. ¿Sirve este ejemplo?).

Ahora, soltado lo que quería, para eso me metí con esto del blog, ya me voy preparando para todo que me pueda caer.
Hasta otra.

DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano

viernes, 21 de enero de 2011

PENSAR MOJÁNDOSE.

Fotografía de Sptbre. de 2005.
(Es mi santa esposa -que no está ni haciendo pis ni otra cosa de mayor envergadura-, que, claro no es santa, ni yo, ni ninguna imagen que nos recuerda cualquier templo católico lleno de imganería por sus muros.Ahora, sí que es mi esposa, firmé varios papeles que lo atestiguan, y está con una de sus aficiones favoritas: ir paseando por el monte y cada cuatro pasos pararse para coger hierbas aromáticas, arbustos salvajes buenos decoradores de interiores o cualquiera de las que sirven para hacer buena tisana. Para el acompañante, estos paseos suponen un atuténtico ejercicio de paciencia e ir soportando el creciente dolor de lumbares. ¿Y quién es el acompañante? ¡Justo, ese mismo!
Está captada, sin apercibirse, en esa pose, porque tengo totalmente prohibido sacarle la jeta en este blog.
Aunque lo más importante para mí de esta fotografía es ver la captura de los brillos solares de la tarde por sus bellos cabellos canos con tintes de plata. Lo tiene así desde relativamente joven, y siempre me ha gustado).

A los asuntos: LENGUA ESPAÑOLA (que ahora va y resulta que son "varias lenguas españolas". No lo entiendo, es como la Trinidad de la Biblia: ¡¿O es una o son tres o varias?!)
Desde mi inocente infancia y bachiller de mi época, yo siempre he tenído, como significado de esta palabra -LENGUA- la SEGUNDA acepción de la RAE -por cierto, tan veleta últimamente-: "Sistema de comunicación verbal..." , ello aunque la PRIMERA fuera "Órgano muscular situado en la cavidad de la boca...".
Tal parece que, en mi aquella lejana inocencia, no iba yo muy desencaminado. El encontrarle el sabor a un buen lechazo, una lubina a la espalda, una paella, un gazpacho manchego, una fabada asturiana y un largo etc. de la rica gastronomía de esta España nuestra tan plural, de viejas sapiencias y tan arrugada orográficamente, na de na, para eso "nuestra lengua" no vale.
Para toda gente de la calle que no puede, ni lo intenta, escapar a Hacienda -incluyendo, claro, a los pensionistas- salvo -esto no se puede remediar- algunos grupos recalcitrantes de excitado tonto nacionalismo, este un tema que nos cabrea bastante. Con la que está cayendo, nuestro listísimo gobierno actual, va y se gasta un montón de euros en pinganillos y traductores para, sí, para el senado... "pa cagase". Y hay un montón de politicastros, "tontosdelhaba" que lo aplauden. Vale contratar traductores de mandarín,de inglés, de alemán, de francés... ¡¿pero de vascuence, gallego, catalán -y ojo que aún no han protestado los valencianos, ni los del bable asturiano-?! Si existe Dios, ¡¡por favor, por ÉL!!
Uno de las ricos patrimonios de España es tener la lengua que tenemos, el español, que, también según la RAE se habla en 21 naciones. ¡¿Qué repajolera majadería es esta de teniendo una lengua con la que nos podemos entender no sé cuantos cientos millones de personas, meternos con calzador,precisamente en un lugar en el que hay que hablar claro -y no dormir o no acudir o ir corriendo a apretar el botón de votar que te han ordenado-, diferentes formas de hablar, ojo, no de enormes países sino de rincones y rinconcitos de España.
Es el momento de aclarar que soy totalmente partidario de mantener, cuidar y mimar la cultura de nuestra multipluralidad, siendo, claro, la más importante esas lenguas de los solares de España, pero de ahí a querer que nos entendamos todos hablando "cada uno con la lengua de su pueblo" siendo de sobra conocido un lenguaje riquísimo y clarísimo con el que nadie -salvo los más burros de la clase- puedan decir..."¡oiga, seño que yo a entendío na!"-
Aunque es tonto recordarlo, debo traer a la/palestra que un paías pequeño del sur de Europa llamadoEspaña, queriendo o sin querer, expandió por el mundo una lengua que ha venido facilitando siglos el entendimiento entre nosotros y pueblos de otros hemisferios.
Me apunto a los tacos y procacidades que "supongo" pensará el libertario académico Pérez Reverte - yo no los sé soltar con su salero. Según sé decirlo, me parece una memez monumental lo de las lenguas españolas en el Senado", propia o de idénticas características a las que va dejando este Gobierno para ocultar o no ocuparse de lo auténticamente importante que está sufriendo España.

Tenía otro asunto para esta entrada, pero es sumamente delicado y, como es habitual, me está doliendo no sé si la espalda, las lumbarés o yo qué sé. El caso el joder.
A ver si mañana me da...

DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano