martes, 28 de mayo de 2013

ADICCIÓN AL AMORTIGUADOR SERIO Y TRISTÓN.



Fotografía de Diciembre de 2010

(El quinto, por orden de nacimiento, de mis nietos, al que yo llamo "EL SERIO". Aunque, ojo, "la hace" en cuanto no lo ves y no veas como disimula después. Además de guapetón de verdad -herencia de sus progenitores-, a mí me está ganando por su afición a leer, apartando las "maquinitas" e incluso ante la tele encendida)



ADICCIÓN AL AMORTIGUADOR DE SERIEDADES Y TRISTEZAS.



Ya dejé dicho aquí, cómo era y es mi diario pasar y mi humor y estado anímico habitual.
(Alguna reconvención cariñosa, de la poca gente amiga que me queda, me llegó por ello. Cosa que agradecí sinceramente, pero que ya hoy, a estas alturas de mi vida, ni PUEDO ni quiero SEGUIR las modificaciones que con tan buena voluntad me proponían o que, simplemente, exponían otro mensaje en contra del mío).

Hoy voy a ser breve, tranquilos.

Llevan el país tan bien -igual que el mundo mundial- los que portan el bastón de gobierno/mando y ordeno- que hasta los bares, ese gramio hostelero no muy bien visto -que no mirado- por los ajenos a él, están sufriendo este "desgobierno crítico", que los sabios del hemiciclo no saben ni por dónde meterle mano, que el otro día, no sé ni en qué cadena de TV, me sorprendió sobremanera un espacio publicitario de elogio hacia los bares como lugar de encuentro, charla, amena discusión (si sale algún follonero, se le hace el vacío).

Pues yo me uno a este elogio.

Aquellos que en alguna ocasión leen "esta cosa", o la leyeron, ya saben de sobra que yo soy uno de esos tantos que tiene "SU BAR".

En un día puedo visitarlo hasta tres veces, y, en chocando con las miles de razones que las "buenas gentes, ejem., " que sueltan en contra de esta mi costumbre y lo nada bien que me miran por ello, yo, con toda mi firmeza les aseguro a todos que si no fuera por este "escape" de EL CAFÉ-BAR AROMAS y las gentes con las que allí charlo, con todos los grados de buena educación posible y mejor saber estar (aquél que esto no cumple, un día se da cuenta de que no es lugar para él y, poco a poco, va dejando de venir). Y conste, para el mejor gobierno de sentimientos de los posibles lectores, que no más, en muy pocas ocasiones he llegado al "achispamiento", jamás a la borrachera, añadiendo que varios de mis contertulios se hinchan a café, coca-cola, jugos de tomate o lo que sea menos alcohol (es uno de los puntos de mala fama que hay que desterrar de los "bares").  Y decía antes y sigo ahora: sí, hay días de tres visitas; lo normal sólo son dos; a veces una y, en muy pocos días ninguna.

Y sigo diciendo, para concluir, que en la mierda del cotidiano vivir que tengo ahora, a mí, por lo menos me salva este BAR-CAFETERÍA y no, precisamente, por lo que pueda tomar sino por la ración diaria necesaria de buena y agradable compañía, parloteo risueño y amable, en muchas ocasiones abiertas risas, buen estar y buen ambiente, quizás, sigo, a mi ya me hubieran incinerado.

Con lo dicho ya sobra.

(Querido nieto; sé de sobra que, como se dice ahora, éste  -el de la foto- es "tu parar", tu gesto. Pero también te he visto reír y, sobre todo con tus primos y hermano jugar, divertirte, gastar bromas, y todo porque adivino demasiado pensar o sentimientos internos que rumias de continuo y exteriorizas poco o nada.
Crece un poco más, cumple más años; yo estaré siempre -hasta que la diñe, claro- y digan lo que digan tus papis, tíos y abuela, sólo tienes que llamarme y yo estaré al lado de tu seriedad, buscando juntos LA RISA).


LUIS RAMÍREZ DE ARELLANO
28 Mayo 2013 (puto año, joder)




martes, 7 de mayo de 2013

CUANDO UNO ESTÁ HARTO DE LLORAR

(A lápiz, y algo así como rápido o urgente)


CUANDO LLEGA EL HARTAZGO DE LLORAR Y LLORIQUEAR


Suele suceder así... Se cansa, se harta uno de tristeza tras tristeza y sin acordarse de esa poderosa herramienta de consuelo de la que estamos dotados: ¡la imaginación!

¿Y qué o quién habita ese espacio abstracto de la "imaginación", de esos sueños que prácticamente ¡vives!?  Siento ser machista... ¡pero qué mejor consuelo para un tipo hombre todavía anhelante de un AMOR vestido de desnudez (¡validísima la contradicción!) rotunda, de pura carnalidad y, como en los ruedos que tanto se denigran ahora, ¡citándote!, encimista o de largo, tanto da.

Estos remedios se concentran en ese grupo de "tremendos pecados" con los que la Iglesia Católica todavía acojona con el castigo de terribles infiernos (por cierto ¿no ha habido un Papa que ha dictaminado que el Infierno no existía y el siguiente va y dice que sí, que existe...? ¡¿Entre ellos mismos se aclaran...?! ¡¡Pues no vengan mareando continuamente el personal de buena voluntad que queda!! -que ya no son muchos, ojo-).

Y como cada quién es cada quién y nace con sus muy particulares genes, va y yo, lo tengo muy claro, nací, digamos, "bastante calentito"; o sea, muy pronto sentí la invasión, por todo mi cuerpo y mis enteros sentimientos, de lo que llaman los "sotaneros" LUJURIA (¡oh, nefando pecado... ¡pero con el que uno se lo pasa  de p.m.! ¡Y el que no quiera jugar que no juegue, allá él con esas retenciones de necesarios desahogos!)
Como mi solución requería urgencia, sin pensarlo ni media vez, me lancé virtualmente -como está de moda decirlo -a mí, conste, este tipo de virtualidades me dan como diarrea-, decía, me lancé de cabeza, como si  a una piscina fuera, al centro del hermoso lienzo de EL BOSCO titulado EL JARDIN DE LAS DELICIAS,  que según mis fuentes consultadas fue pintado por este tipo allá por 1503/1504 (es decir, los humanos, desde los principios no hemos sido tan tontos ni retrasados como alguna gente de enjundiosos estudios quieren hacernos creer...)

Escuchadme, gente amable, ¡qué hartazgo de mordiscos a hermosas nalgas! ¡Qué de cuevas de entrada boscosa me acogían con extremo cariño -las estrechas, para morirse, oye-!) Y cada uno de los dúos, tríos o conjuntos pecadores, a lo suyo, sin meterse con nadie o, a la vez, manoseando al más cercano cuerpo hambriento de placer y ansioso de cambios y olvidos. El ruido en ese enjambre de cuerpos jadeantes y quejidos de placer no era nada escandaloso, era como un zumbido maravilloso de abejas que se habían puesto de miel hasta el culo con estos juegos tan inocentes (¿o no es inocente atender a tu propio ser?).

Cuando no podía más, busqué la escalera (¡¡y todo ensoñación, me cago en todo!!) y comencé a ascender por ella. El placer sobrante -muy poco- me chorreaba. Según se mire, al principio o al final de la escalera por la que ascendía, me topé con una ninfa, totalmente desnuda y allí sentada, que desde su atrio me sonreía: Abrió sus muslos de terciopelo y primero con manos y luego con boca y lengua, indagué por aquel pliegue boscoso de embriagadores aromas (¡Sí, boscoso. ¿Qué le voy a hacer?: los coños rasurados me asemejan heridas de bisturí de quirófano sin suturar? ¡Es feo, xe -al menos para mí-) y, encima carece del misterio que dedos exploradores y bocas con lengua ansiosa desean descubrir.

Tuve que descansar, tumbado, un rato. Sólo hasta que comenzó a hormiguear por mi mente y mis deseos una buena mariscada seguida de un muy conseguido taco de solomillo a la piedra, con salsa de mostaza en un costado para servirse al gusto. ¡Cago en él, qué bueno y tierno estaba! -claro que siempre sin dejarlo asarse ni un poco de más-; ojo, gente, esto es muy difícil: a veces, por atender la gracia de un contertulio en la mesa, ¡plaf!, se te pasa de cocción.
De postre pedí un producto "de la casa": Una especie de tarta de manzana arropada con unas hojas de hojaldre de fabricación "de la casa". Cuando lo terminé no sabía qué me había gustado más, si el hojaldre, hecho con amor casero, o la pequeña capa de nata y manzana que la pasta cubría.
Lógicamente, luego vino el buen café y el orujo, bien frío, que no estaba mal... ¡Joder, esto era el vivir y no mis llantos, que en aquel momento no sabía ya dónde estaban, si en los infiernos de los "quejones" o en la puta mierda!.
Se me olvidaba: uno tiene sus manías, bebí un seco blanco de Rueda y después un tinto crianza -de reservas, nada- de Ribera del Duero. (¿A que me cuidé bien?).

Eché en falta una buena voluptuosa siesta, pero... ¡qué le voy a hacer, tal esfuerzo a mis años sería pasarme! ¿no?!

========

Queridos amigos lectores, el resto de la jornada la pasé tirándome de cabeza al resto de los llamados por la Todopoderosa Iglesia Católica pecados capitales. ¡Escúcheme, amigo, me lo pasé como para no contarlo (que es lo que voy a hacer) Aquél que quiera que vea en mí un ser predestinado sin remedio a "sus" infiernos, pues muy bien, encantado; allí hay fanfarria y juerga permanente y, ¡creo! no te puedes topar con ningún ROUCO (Yo lo que hoy pienso es que toda esa gente no ha descubierto sus "cielos").

========

¿Sabéis?, como de costumbre, va y me he cansado.

Ya os contaré más cosas pecaminosas que, mira tú qué contrariedad: con todo aquello con lo que el humano se puede consolar e intentar pasarlo lo mejor posible hasta que le llegue La Parca, pues va y el caprichito de la Iglesia es que no, que eso no vale... ¡Váyanse a tomar por el culo, oigan!

========
 Vuelvo a repetir: cansado, estoy cansado. Ya seguiré contandoos gorrinadas de éstas, al fin y al cabo, son la sal de la vida que quieren prohibirnos...
En fin...


LUIS RAMÍREZ DE ARELLANO
7 Mayo 2013 (año puto para mí)

lunes, 15 de abril de 2013



Fotografía de 24 Diciembre 2012


(Como uno está así como un poco "agilipolladito" como estaba yo en mi última aparición en esta ventana de públicas impudicias, pues se ve olvidó "meter" una frase -medio copiada- que tenía en la cabeza hacía varios días)


Soy uno de los pocos  o muchos a los que le encanta el SR. SABINA, juglar urbano y poeta idem por execelencia. 
 Ocurre pues que para mi panegírico de ayer tenía pensado "medio-plagiarle" parte de uno de sus poemas cantados.

Uno es muy "cabut" cuando se empeña, pues que, coño, no he podido dar hoy mis cabezaditas después de comer con la debida tranquilidad por este estúpido olvido.


Largaba yo ayer de "ilusión", "ilusiones".
Pues yo le mango a mi admirado SABINA, parafraseándolo, uno de sus poemas, pues que aquí "presente" (recuerdos amigo TONI) os lo largo:

...Y PARA NO ABRUMAR
CON FLORES A MARÍA
NI SER DE LA COFRADÍA
DEL SANTO REPROCHE,

TANTO LA QUERÍA
(a mi "ILUSIÓN"!)
QUE TARDARÉ EN OLVIDARLA
¡19 DÍAS Y 500 NOCHES!


Más o menos, contad por ahí lo que tardaré en volver a aparecer por aquí... ¡¡O NO!!



DESVENCIJADO (un apunte)
15 Abril de 2013
Luis Ramírez de Arellano.



sábado, 13 de abril de 2013

ILUSIÓN, ILUSIONES...


LA "ILUSIÓN" DEL NUEVO DÍA QUE DESPUNTA.


PROMESA "ILUSIONADA" DE UN FUTURO QUE PARECE NACER DE UNA PURA PRIMAVERA, HASTA CON AMAPOLA.

(1ª FOTOGRAFÍA, DE  DICIEMBRE DE 1966 //  2ª FOTOGRAFÍA, DE MAYO DE 1968)




"ILUSIÓN, ILUSIONES..."



( Hoy mismo me han dicho: "¡Lo que has perdido
es la ilusión, las ilusiones, coño, espabila...")

¿EMPEZAMOS CON ALGO DE CACHONDEO?

            Comunidad andaluza:

            -Tenemos a un hombre bastante "putero". En una de sus juergas
               va y se desahoga el tipo con una chinita preciosa.
               Volviendo a su casa va notando un dolor fuerte en una de las piernas,
                desde la cadera hacia abajo.
                Al llegar a casa comunica a su parienta ese dolor.
                '¡Bah, le contesta ella; eso va a ser la ÇSIATICA!'
                El hombre la mira asombrado y se va, murmurando:

                "!Cago la leçhe! ¡¡Y cómo coño lo saben "to"!!


                 
                 Cualquier Comunidad Española:

                  -¡Oiga, doctor que ya no puedo más: Nada más despertar
                   necesito hacer el amor con la parienta dos veces; a la hora del 
                  almuerzo, me alargo hasta casa y... ¡dos más!. Antes de comer, 
                  mira, otros tres; en la siesta, claro, qué menos que dos más...
                  Le interrumpe el doctor:
                  -¡Pues por la noche dormirá Vd. de maravilla, agotado!
                   -¡Qué va, por la noche, SEIS! ¡¡¿¿qué me ocurre doctor??!!
                    
                   ¡NADA, AMIGO MÍO, SÓLO QUE ES VD. UN 
                   REDOMADO EMBUSTERO!


                   VA DE BO: "ILUSIÓN, ILUSIONES"

           La primera fotografía, quiere ilustrar lo que a mucha, muchísima, gente LE ILUSIONA: un amanecer, ¡UN NUEVO DÍA!

            Debe  uno pertenecer a esa rara masa de gente -que no sé si es mucha o poca, pero que la hay, que no encuentran esa "ilusión del nuevo día" por ningún lado. Más bien no se atreven a levantar mucho la cobija por miedo a la incógnita de las nuevas horas -quizás nubladas, quizás soleadas, milagrosamente dichosas o cansinas, groseramente conocidas por repetitivas, sin cambios ni sobresalto alguno, así un día tras otro-.

            Va y un día, de pronto, notas algo: ¡Y es que vas a peor, vas perdiendo gotas de "ilusión" día tras día!; el alma se te va acorchando y no hay quién te saque diariamente de la cama: ¡amenaza un nuevo día! ¡Y no promete ilusiones sino que AMENAZA con un tramo más de puta vida!. Quiero decir que si por fin de atreves a ser normal, salir de la cama y afrontar un nuevo día, pues... ¡otra mierda más que te tragas!

            Uno sueña con sus muy particulares sueños (la redundancia es muy aposta):

            ¡Hay que saltar de la cama porque, en puridad, los amaneceres son gloriosamente bellos!. Pero en cuanto el SOL se ha vestido con su luminosidad y sus calores, corriendo de vuelta a la cama y crear la oscuridad total en la habitación, vive lo que quieras (lee, escucha música, piensa, piensa mucho -hay quien defiende que esto último es aburrido y pérdida de tiempo...- ¡allá el tipo!, pero protegido y no más que esperando el majestuoso despedirse del SOL, maravillosos bermellones y añiles, leve vientecillo, luz indefinible... ¡un desbordarse fantástico de los sentidos para el pobre humano!

             Esta mi filosofía no persigue nada especial, pero sí algo dificilísimo: No hay luz -clarividente, claro; sí, por supuesto la que te permita leer-, te evitas el día, la luz hiriente que te señala la inmensa mierda del mundo viviente, afanoso, corriendo de un lado a otro, matando a uno o a miles y, ¡oh milagro!, si puedes cerrar bien los postigos, que no entre en tu habitáculo el hedor del mundo despierto y, peor que todo, pensando, maquinando, y, si es posible, contribuyendo a que el MAL crezca más todavía y, por sobre todo, te evitas la ingente cantidad de imbéciles y estúpidos (genérico, "doña Ministra") que, tras de ti, van barriendo al vertedero las "ilusiones" que te van cayendo, que vas perdiendo.

            ¡Pues a ello, gente amable, si os place!. ¡Pensad qué mundo tan hermoso lleno de "angelitos dormiditos"!


LA SEGUNDA FOTOGRAFÍA, juega muchísimo más en mi descargo o a mi favor, como se quiera.

             Esta, para mí antigua y preciosa instantánea, nos muestra de qué forma tan "ilusionante" puede esperar uno tragarse todos los años que le queden de vida.
              Según mi parecer, la vida que me esperaba -en aquel entonces- nada menos que se me muestra nacida de un rostro puro y angelical y brotando como de una "Primavera Vital" con promesa de perpetuidad.

              Notaba uno cómo crecía la bella vida (es raro esto, ¿no?). La hermosura, la risa y las sonrisas lo rodeaban a uno. Por los adentros todo emanaba aromas de jazmines; las noches eran -como dicen los árabes- de leche, miel y dátiles-, inacabables, ¡de  un agotamiento tan dulce! Pero, ¿eran esos años VIDA o ensoñaciones más que tontas?

             Un mal día -en uno de sus cientos malos momentos diarios-, uno se nota más ligero de peso, paro también nota huecos, vacíos en sus adentros: Se asusta en cuanto se da cuenta que no le caen o pierde pequeñas gotas de "ilusiones", sino que al volverse, observa atemorizado que acaba de descolgarse de él, no un charquito, sino un cuajarón que tocando el suelo se ennegrece: a esa espesura de la pérdida casi sólida: Esa sólida ilusión, que se desprendió con algo de rojo de él, cuando ha llegado al suelo ya era apestosamente negra.

            Va llegando ese momento en el que uno quiere levantar la cabeza, intentar de nuevo  la verticalidad del ánimo... ¡No hay nada que hacer, tipo "negro"!. ¡Te has dejado vencer!. 

             Ves el mundo inmundo que te rodea y, sobre todo, inalcanzable, como ya perdida, aquella visión de tu vida que viste nacer de un prado primaveral y que ni siquiera sonreía, era como esa rara promesa de una "Mona Lisa", bestial, descomunal, tan grande y tan sencilla (lo más hermoso que la vida pueda tener -!tan raro!-: una apabullante hermosura), inconmensurablemente bella.

             No puedo seguir, gente amable: Hoy todas estas "ILUSIONES", se han largado a la puta mierda, ¿Y...?


============


No quiero seguir con estas disquisiciones. La gente simpática que me lee, no se merece que la llene de mis negras amarguras.

Quizás por ello, ahora tardaré más en mis apariciones en esta cosa.

  !SEGUID BUENOS Y PROCURAD MANTENER ESE CONTENTO -NATURAL O FORZADO- CON EL QUE  ME HACÉIS AGRADABLES ESOS "RATICOS" DEL AROMAS!


DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano
13 -¡Joder! de Abril de 2013.



  






martes, 12 de marzo de 2013

VENTARRONES DE LA VIDA.



Fotografía de DICIEMBRE de 1992


VENTARRONES DE LA VIDA.


NO,

lucecitas, velitas y sus llamitas,

¡NO!

Uno hubiera necesitado

una gran hoguera ardiendo

y crepitando.

Lo de muchas velitas

con sus llamitas...

¡NO!


El ventarrón del mundo

va apagando esas llamitas,

una a una.


De pronto te vas quedando

 a oscuras, con muchas sombras,

casi a ciegas...

y es que esa hoguera, 

(que no es tal sino un montón de llamitas)

ya no alumbra.

Un día miras al altar

de las velitas...

¡casi todas las echas a faltar!


Pero es que tanta oscuridad

te vuelve ciego,

de físico y sentimiento.

Y te invade el frío.

El buen astro Sol

hace lo que puede,

nos da luz, cierto calor,

pero... ¿¡hervor!?

No. No nos llega.


En el ramo de velas humeantes,

aparte de los pequeños

humos que el viento se lleva,

alcanzo a ver:

algún rojo,

alguna lucecita de brasa

en la punta de la mecha

de algunas velas...

Soplo para que se aviven, pero no...


Yo pido, "limosneo":

¡¿Nadie me presta un rescoldo;

nadie la astilla de un leño de cepa,

una astilla pequeña y negra,

¡quemada!

pero con un punto de ardor de fuego?!


¿Nadie, NINGUNA buena hembra

acerca a los míos sus labios...

¡¿aunque no me toquen...?!

¡Su cercanía, me prendería!

Seguro que la llama resurgiría...


Todos lo saben,

la sequedad mata, y...

¡Así estoy yo, secándome!



DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano
(En uno de tantos malos días, esta vez el  12 Marzo de 2013)




miércoles, 27 de febrero de 2013

MAS DE LA FACTORÍA "AROMAS"



Fotografía de  MAYO de 1989

(De mis viajes por tierras de CASTILLA  - y otras aledañas- conociendo y visitando piedras nobles y hermosas de Monasterios que fueron cuna de nuestra España-
Es posible que en alguna entrada anterior ya antigua haya endosado aquí ya  esta instantánea, pero... es que, aparte de que a mí me encanta, el auténtico mérito lo tienen aquellos maestros de la piedra -románicos/góticos- que fueron capaces de construir estas maravillas para que yo apareciera siglos después con mi "camarita")


APARTADO DE HUMOR DE LA "FACTORÍA":

- ¿Oiga sabe Vd. por qué la mayoría de los niños de BÉLGICA son vegetarianos?
- ¡¿...¡?
- Pues  porque muchos van a "coles" de BRUSELAS...

0000000000000

- Entran dos personas bajitas -una pareja, vamos, hombre y mujer- a una droguería ("ustés" disculpen: es que hoy no se puede decir 'enanos'). Se aúpan con la nariz por el borde del mostrador y el hombre le pide al dependiente:
- Por favor, ¿me da un frasco de "mistol"?
El empleado, complaciente y simpático, pregunta:
- ¿Para la "vajilla"?
- ¡No, para tu puta madre!


(FUENTE: Toni, el "trueno") ¡Ah, y no es obligado reírse! Allá cada cuál con sus agrios!


Y VAMOS CON DOS NUEVOS PERSONAJES



Ella es algo así como una traca,  puro nervio y boca parlanchina sin jamás mostrar signos de agotamiento, al igual que el nervio que la recorre que no la deja estar quieta un momento. Sólo le falta ese "meninfotismo" y cierta cachaza típicos de esta tierra bendita de Valencia (vale, nos vamos curando, conste). Desde luego, ella no lo tiene.
Es lógico adivinar que esta hembra es valenciana desde su membrana medular hasta todos los poros de su cuerpo (que bien lo conserva, si se me permite el piropo), se llama Amparo y es fallera desde cualquier mecha de su pelo hasta la uña de cualesquiera de sus dedos pequeñajos de ambos pies.

Él es todo suavidad, de elegantes movimientos e igual elegante sonrisa; alto y delgado. Si la metáfora sirve, es como un suave y envolvente algodón que te abraza con su aura, talmente como su voz, muy modulada y suave, también envolvente y algodonosa (lo siento si me repito). Sus movimientos, con lo alto que es, asemejan a los de los felinos -pero "caseros", nada de asilvestrados-.
Se llama Alfonso ("David" por nombre artístico -ya se explicará-).

Forman pareja legal -según nuestra tradición española-; es decir, son "marido y mujer" por la santa Iglesia Católica Romana-. Prácticamente, siempre los veo juntos.

Trabajan juntos en la misma empresa -no sé de qué- en un polígono industrial colindante con la ciudad. Supongo que se acuestan juntos -que ya es mérito en matrimonio maduro y con años de historia en común-.
En alguna hora -mayormente en sábados- o más habitualmente por las tardes, suelen acudir al AROMAS.
Ella llega la primera -recordad su "nervio"- y nada más entrar comienza a dominar el espacio del local: recoge mesas de restos de consumiciones, va de aquí para allá, y, al tiempo, va pidiendo a M.A.:

- Oye, Nane, para mí lo de siempre; para MI MARIDO, que viene detrás, ya sabes, su pequeño "bocata", su cervecita, cortadito y el "baquerito".

Mientras habla sigue moviéndose de una mesa a otra recogiendo consumiciones sucias y llevándolas a la barra...

Un día raro en mí, le dije: "¡Amparo, ¿puedes estar quieta? ¡Me estás mareando!".
Ni puto caso me hizo.

Al poco entra la elegancia de su marido, el "DAVID" -"nombre artístico"- como vocalista que fue de una pequeña orquesta u orquestina que no he podido averiguar la importancia que tuvo. Desde luego, su voz engolada y, repito, algodonosa, debía de cantar y vocalizar boleros y similares como nadie.
Él, al menos en apariencia, está encantado con su "fiera" esposa. Llega, saluda muy educada y cordialmente a todos y deja que su esposa se encargue de todo lo que él sabe de sobra que ella va a pedir para él.

¡Xe, forman una pareja cojonuda!: Trabajan juntos, viven juntos y disfrutan de ocios juntos en una mediana edad matrimonial... ¡¿Se puede pedir más?!

Ahora, en nada, tenemos aquí las fallas: A Amparo el fuego le asoma por las mejillas, el brillo de los castillos de fuegos artificiales por sus pupilas, la alegría de las bandas de música por su gesto de alegría constante y la pólvora y petardos por un más acelerado nervio en el moverse  y en el hablar.

Él lee algo de la prensa y deja que su mujer haga, diga, largue y se desfogue (y es curioso que este hombre elegante, aunque, con perdón, esté leyendo una mierda -que es la prensa actual- no deja caer de su gesto ese rictus tan amable, tan acogedor)

Cuando la merienda acaba, toca "salón del fumador" ¡a la calle!. Y se les suele juntar María Ángeles y algún otro fumador que se encuentre por allí.


Esta pareja forma parte del muy amable grupo que forma el cuerpo místico de este adorable local y con cuyas visitas, tanto sosiego consigo
Ah, y creo que aún se me han despistado algunos más. Y, ya, ya irán saliendo.



´Fotografía de la factoría AROMAS.

Made in SIR LANCELOT.

(Por cierto, gente amable de AROMAS, gracias por vuestro interés. No preguntéis, no os calentéis los cascos: ¡sois los más, DE TODOS, que me preguntan y se preocupan por mi puñetero ojo! Que no lo llevo en la mano, todavía).

DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano
27 Febrero de 2013 (el día en que han colado el sexto pinchazo en el ojo -¿será porque es el izquierdo?-







viernes, 15 de febrero de 2013

DE SOLEDAD, SOLOS, SOLEDADES...(¿MALES?))



Fotografía de FEBRERO de 1973

La hermosura de esta lozana joven (¿quién será? Se me olvidó, caramba) no sirve en su fondo, por supuesto, para ilustrar el texto que por mi cabeza bulle con nervios de premura por saltar aquí, a lo gráfico.

No. Pero su serena belleza, sí que nos mueve a intentar horadar sus pensamientos, a que, en ese momento, sin tener razón alguna, haya podido vislumbrar futuras tristezas, ¿quizás soledades?

Al gran Dios que dicen que existe, le pido que la libre de esos "vacíos" (atención: salvo que ella los elija).



DE SOLEDAD, SOLOS, SOLEDADES (¿Males?)


Grande poeta quisiera ser
para este tema tratar.

Me incordia, me corroe,
cuando menos lo espero, me aborda
¡En paz no me deja!

Podemos empezar, me parece a mí,
aunque nadie lo vea así:
El Mundo está solo, ¡total!
El que dicen que fue su CREADOR, 
tanto se cansó de su tarea, 
que tal parece aún está 
en el famoso séptimo día
(¿Domingo, lo llaman hoy?).
Harto quedó de la faena
y todavía descansando está.

¡Ay, jardinero, hortelano,
no descuides tu sembrado!



El humano siente la soledad por primera vez en el mismo instante de su primer llanto tras el alumbramiento.

Poco antes, embutido en amoroso y caliente útero, no podía razonarlo, pero el grandioso bienestar con el que flotaba en el amnios, lo hacía sentir la mayor y mejor compañía que, sin embargo, ya maquinaba algo sobre la huida de tan grandioso estadio en el que se encontraba -ni siquiera otro parecido- en el momento, aun en contra de su voluntad, que fuera obligado a abandonar tan protectora y fiel compañía.

Sacudidas; hurgaban en su nariz, en su garganta, otras gentes lo rociaban con agua (¿Calentita, templadita? -ni  parecido al liquido que acababa de abandonar del  vientre de una mujer-). Un rato demasiado largo de trato "profesional". (Podía comprender que cuidaban de su entrada en el mundo limpio y perfecto de funcionamiento, pero ¿no cabía más delicadeza en esos volteos de un lado para otro?

Lo manoseaban y soltaban tonterías sobre la belleza de su rojo y arrugado careto... Fue la primera vez que deseó, como ya nacido, que lo dejaran SOLO, tranquilo.

Al poco, alguien lo depositó sobre los pechos de la que debía de ser su madre. Sintió un breve repunte de añoranza por su reciente estancia inmediata anterior, pero, por encima de todo, el vivir de alguien muy cercano, persona tan amiga y de tal compañía que superaba al amor: La inmensa ternura del latir del corazón de la mujer que era su madre.

Pensó: "creo que, al menos durante un tiempo -o tiempecito- podré confiar en la ausencia de soledad sin compromiso de correspondencia alguno". ¿Egoísmo ya naciente? Sí, casi seguro, sí, pero es tan universal como tácitamente perdonado; mejor, ignorado.

&&&&&&&&&&&

Los años pasan. Durante la niñez se llora por esa incomprensión de los cercanos que no te facilitan todos los  deseos,  pero que, en cualquier momento, te acarician, te besan y juegan con uno. Sin entender las razones, ya lloras por esas SOLEDADES que nadie te atiende y, peor, no te llenan.

También, claro, existen esos enfurruñamientos que, por cualquier contratiempo, te hacen rechazar hasta de mala manera los acercamientos y mimos de los que te quieren: Son los primeros síntomas de lo que yo llamo "SOLEDAD DESEADA"... "¡Dejadme todos en paz, que digiera y rumie mis penas y dolores sin público¡". Sin atender a los amores que te ofrecen -ni valorarlos-. No más deseas que te envuelva la SOLEDAD. Está uno aprendiendo, bien o mal, a enriquecer su "personalidad" o a de forma mala e inconsciente llevarla a la mala senda del misantropismo.


(Este lío de "soledades" en el que me he metido, me está costando un huevo sacarlo adelante decentemente. Dado lo cual, y aprovechando que hoy es el puñetero y  dichoso 14 Febrero -San Valentín-, os regalo unos dichos cachondos cosechados en AROMAS.

Poema que el enamorado dedica a su amada en día tan señalado:


¡Oh, amado cupido"
No me lances tu dardo al pecho
Apunta hacia el culo, coño
¡Que ya tengo el agujero hecho!.

(Made in SIR LANCELOT. -Reclamaciones a dicho caballero-)



Otro del "trueno" de AROMAS:

¡Papá, papá!
¿Cómo es que que si la mamá es china,
tú eres mongol, 
los abuelos, uno de suramérica
y la otra de suráfrica,
yo va y he salido algo así como mulato??

Ay, hijo, aquella noche
fue un lío tremendo, ¡todavía no me explico
cómo no saliste ¡ladrando!

(Debo aclarar que el "trueno" de TONI
me lo ha contado TRES veces en 15 minutos.
Es decir, ¡¡NO ME HAGO RESPONSABLE DE
LA AUTÉNTICA VERSIÓN LITERAL!!, aunque sí
 del fondo)



(No, no me he vuelto definitivamente majara. Mañana -o cuando pueda, seguiré con la formalidad del tema- Además de descansar mis neuras, os he ofrecido dos chistecitos que, al menos a mí, me han hecho gracia)


LLEGA LA ADOLESCENCIA Y JUVENTUD:

Xe, fatal, criminal. ¿Cuántas lloradas y desconsuelos tiene uno en la soledad de su habitación? ¡NADIE LO COMPRENDE! ¡NADIE ACIERTA CON EL CONSUELO ADECUADO! (Ojo, esto si se enteran de su sufrimiento, ¡porque te escondes! - "Qué narices va a entender mi madre, mi padre, mi gente de esta mi gran SOLEDAD licuada en lagrimones, ¡SI TODOS SON UNOS IMBÉCILES! -Por cierto los lagrimones siempre caen sobre los libros de la escuela: ¡nunca los llegas a tener impolutos, limpios!

Va llegando la juventud que, casi sin notarlo te irá dando paso a una mayor comprensión de la SOLEDAD y vislumbrando que, en ocasiones, no es tan mala, sino que llega a ser hasta deseada.

Se nos echa encima, ya en madura juventud (podéis contar los 30 añitos de nada) la época en la que uno va comprendiendo y asimilando eso de la juventud (Un día mandas a la mierda a uno que creías amigo; otro a un bellezón de mujer con la que soñabas con camas y ardores y te  das cuenta de que es imbécil total (¡No, por favor, eliges tu SOLEDAD Y TU MANO BIEN ENTRENADA! ¡Váyase a la mierda esa estúpida...!).

CONCLUSIONES YA EN MADUREZ Y CERCANAS A LA TERCERA EDAD (Alegraos, gente amable, dicen los científicos esos que saben, que hoy en día ya hay una cuarta etapa: "el despiporre de la senectud: la ancianidad": es decir que, ¡coño, todavía nos queda...hay que aprovecharlo!

CODA FINAL -¡ESPERO!-

No sé la razón de me hizo meterme en este lío. Quizás fuera que el que yo, al día de hoy, tengo muchos días que necesito agrios con soledad (¿Por qué?, ¡yo qué sé!, cuando me veas, me lo preguntas y, puede, te contestaré lo mismo) Lo bien cierto es que el humano es bipolar por naturaleza y es harto difícil encontrar a un ejemplar que todos, todos los días ande con el mismo ánimo.

Y ésta ya mi reflexión ya muy particular: EN MUCHOS MOMENTOS DE NUESTRA VIDA ANSIAMOS, DESEAMOS Y NOS ES NECESARIO UN TIEMPO DE "SOLEDAD", para llorar, para reírnos, para pensar en los males que tenemos o nos inventamos y, ¿por qué no? para meditar en los males del mundo entero de los que uno, aunque no lo quiera, no deja de ser responsable.


¿Nos seguimos acordando de HAITÍ, de MALI, 
de la inmensa miseria que reina en casi toda
la INDIA, y... ¡es que hay tanto!?


DESVENCIJADO
Luis Ramírez de Arellano
15 Febrero de 2013